Sistema de recuperación de la energía de frenado (BMW)
En el diseño de los nuevos motores diésel, se ha prestado especial atención a una serie de elementos muy importantes para alcanzar la máxima eficacia. El rediseño de las cámaras de combustión y la optimización de la mezcla de aire y carburante, de la combustión y de la admisión sirven para reducir el consumo y los niveles de emisiones. Además, en los nuevos motores de combustión, los componentes auxiliares como la bomba del líquido refrigerante, el alternador y el compresor del aire acondicionado están situados en el mismo lado que la admisión. Como todos son accionados por la misma correa, no se necesita nada más que un sistema de transmisión y se minoran las pérdidas por rozamiento.
Además, dentro de la estrategia de desarrollo a largo plazo conocida como BMW EfficientDynamics, en el nuevo BMW 123d se han adoptado medidas en el entorno del motor para reducir el consumo y las emisiones contaminantes. Cuenta con una gestión inteligente del alternador para recuperar la energía de frenado, con la función Auto Start Stop, con un indicador para el cambio de marcha y con una dirección asistida eléctricamente.
El funcionamiento de dicho sistema de recuperación de la energía de frenado es el siguiente:
- Se encarga de que la batería solo sea recargada en fases de retención y frenado, siempre y cuando la carga de la misma se encuentre por encima de un mínimo establecido.
- En fases de aceleración la carga de la batería se interrumpe. Esto significa que queda más potencia disponible para disfrutar del característico placer de conducción de BMW, a la vez que se reducen el consumo de combustible y las emisiones de CO2.
La idea que hay detrás de la gestión inteligente de energía se puede asemejar al funcionamiento de los acumuladores de las centrales energéticas: la energía que no se consume por las noches se almacena en acumuladores y por el día se utiliza para abastecer los picos de demanda.
Con el sistema de recuperación de la energía de frenado del nuevo BMW 123d se identifican las fases de funcionamiento en las que se puede aprovechar energía eficazmente para almacenarla en la batería o para alimentar el sistema eléctrico de a bordo cuando sea necesario.
La versión manual del BMW 123d dispone de la función Auto Start Stop, que logra una mayor eficacia, sobre todo en el tráfico urbano.
Este sistema apaga automáticamente el motor cuando no es necesario. De esta forma, si el coche se detiene en un semáforo, por ejemplo, el consumo de combustible se reduce a cero. Cuando el conductor pone punto muerto y retira el pie del embrague, el sistema desconecta el motor con suavidad. Al volver a pisar el embrague, el motor se pone en marcha inmediatamente y sin que el conductor tenga que hacer nada, gracias a que se mantiene la presión de carga.
Además de esto, un testigo indica el momento óptimo para cambiar de marcha y lograr el mejor aprovechamiento posible del carburante. La gestión electrónica del motor calcula el momento más favorable para subir una marcha y alcanzar el consumo más bajo posible, según las condiciones de funcionamiento. El sistema avisa al conductor con una flecha que se ilumina en el panel de instrumentos y que indica la marcha más adecuada que se puede seleccionar.
Fuente:
BMW